
Tratamiento de choque: cuándo hacerlo, cuánto echar y errores habituales

La supercloración que resetea el agua cuando el mantenimiento normal no basta
El choque no es «echar un poco más de cloro». Es elevar el cloro libre a un nivel alto de forma puntual para destruir cloraminas, materia orgánica acumulada y algas en fase inicial. Bien hecho, recupera el agua en horas. Mal hecho —sin ajustar el pH, a plena luz del sol o con dosis insuficiente— es dinero tirado. Aquí va cuándo conviene, cuánto echar y en qué orden.
Qué es un tratamiento de choque y para qué sirve
Un choque (o supercloración) consiste en subir temporalmente el cloro libre a un nivel muy superior al de mantenimiento —normalmente entre 10 y 20 ppm— durante varias horas.
Sirve para:
- Destruir cloraminas (cloro combinado): responsables del olor a cloro y la irritación de ojos.
- Oxidar materia orgánica acumulada: sudor, cremas, restos de piel, polen, hojas en descomposición.
- Eliminar algas en fase inicial antes de que el agua se ponga verde.
- Arrancar la temporada tras la hibernación o tras semanas sin tratar.
- Recuperar el agua después de uso muy intensivo (fiestas, muchos bañistas).
No sustituye al mantenimiento diario o semanal. Es un reset puntual cuando el agua se ha desviado del equilibrio.
Cuándo hacer un choque (y cuándo no hace falta)
Sí conviene hacer choque si:
- El cloro combinado (total − libre) supera 0,6 ppm.
- El cloro libre está por debajo de 1 ppm y no se mantiene a pesar de añadir producto.
- El agua huele a cloro fuerte pero el nivel de cloro libre es bajo.
- Ha llovido mucho, ha habido tormenta o polvo del desierto (Sáhara).
- Has tenido una jornada de baño intensa (fiesta, muchos niños, varios días seguidos).
- Es el arranque de temporada tras la apertura.
- El agua empieza a perder transparencia o aparece un tono verdoso leve.
Choque preventivo semanal (opcional pero recomendable en verano):
Un choque ligero cada 7–10 días en plena temporada ayuda a oxidar la materia orgánica antes de que forme cloraminas estables. Dosis: la mitad o un tercio de la de un choque correctivo.
No hace falta choque si:
- El cloro libre se mantiene entre 1,5 y 3 ppm de forma estable.
- El cloro combinado está por debajo de 0,3 ppm.
- El agua está cristalina y sin olor.
Tipos de producto para el choque
Cloro rápido granulado (dicloro o hipoclorito cálcico / cal-hypo)
El más usado en piscinas residenciales. Se disuelve en cubo antes de verterlo. Actúa rápido y sube el cloro libre de forma contundente.
Cloro líquido (hipoclorito sódico / lejía de piscina)
Efectivo y económico. No necesita disolverse, pero hay que verterlo lentamente por el perímetro. Sube ligeramente el pH.
Productos comerciales «Pool Shock»
Suelen ser cal-hypo o dicloro con dosificación indicada en el envase. Funcionan bien si sigues las instrucciones del fabricante respecto a tu volumen de agua.
Oxígeno activo (persulfato)
Oxida materia orgánica pero no alcanza el «breakpoint» de las cloraminas igual que el cloro. Útil como complemento, no como sustituto del choque con cloro cuando hay cloraminas altas o agua verde.
No mezcles nunca distintos tipos de choque entre sí ni eches choque granulado directamente en el skimmer o en el depósito de pastillas.
Orden correcto: no te lo saltes
Paso 1 — Analiza el agua
Mide pH, cloro libre, cloro total y (si puedes) cloro combinado. Si el pH está por encima de 7,8, corrígelo antes de nada.
Paso 2 — Ajusta el pH a 7,2–7,4
Con pH alto el cloro del choque pierde hasta el 80 % de eficacia. Este es el error más caro y más frecuente.
Paso 3 — Calcula la dosis según tu volumen
Orientación para cloro rápido granulado (dicloro ~55 % cloro activo):
- Choque preventivo semanal: 5–8 g por m³ (sube el cloro libre unos 3–5 ppm).
- Choque correctivo (agua turbia, olor, cloraminas): 10–15 g por m³ (objetivo: 10 ppm de cloro libre).
- Choque fuerte (agua verde leve, inicio de temporada): 15–20 g por m³ (objetivo: 15–20 ppm).
Ejemplo: piscina de 50 m³ con agua turbia → entre 500 y 750 g de cloro rápido granulado.
Paso 4 — Disuelve el granulado (si es en polvo)
Llena un cubo con agua de la piscina, añade el producto y remueve hasta disolver. Regla de oro: siempre producto al agua, nunca agua al producto. Con cloro líquido no hace falta disolver, pero sí verter despacio.
Paso 5 — Aplica al atardecer o de noche
El sol degrada el cloro libre en pocas horas. Un choque a mediodía puede perder la mitad de su potencia antes de actuar. Con la bomba en marcha, vierte por el perímetro del vaso repartiendo bien.
Paso 6 — Filtración continua 8–24 horas
Deja la bomba funcionando sin interrupción. El filtro retiene algas muertas y partículas oxidadas. Con filtro de arena, haz lavados (backwash) cada vez que la presión suba 0,3–0,5 bar.
Paso 7 — No te bañes hasta que baje el cloro
Espera a que el cloro libre esté por debajo de 3 ppm (idealmente 1,5–2 ppm). Normalmente 12–24 horas. Mide antes de abrir la piscina al baño, no calcules «a ojo».
La regla del breakpoint (cloraminas)
Para destruir cloraminas de verdad, no basta con añadir un poco de cloro. Hay que superar el umbral de breakpoint:
Cloro libre objetivo ≥ 10 × cloro combinado medido
Ejemplo: cloro total 2,5 ppm, cloro libre 0,5 ppm → cloro combinado = 2 ppm. Necesitas llevar el cloro libre a 20 ppm o más durante varias horas. Si solo subes a 5 ppm, las cloraminas no se destruyen y el olor persiste.
Errores habituales al hacer el choque
- Choque con pH alto: el producto no actúa. Ajusta pH primero.
- Choque a pleno sol: el UV degrada el cloro antes de que haga efecto. Hazlo al atardecer.
- Dosis insuficiente: especialmente con cloraminas altas. Mejor un choque fuerte bien hecho que dos débiles.
- Echar granulado sin disolver: puede decolorar el liner o dejar manchas en el fondo. Siempre disuelve en cubo.
- Verter en el skimmer o en el flotador de pastillas: reacción química peligrosa y daño al equipo.
- Bañarse demasiado pronto: cloro libre por encima de 5 ppm irrita piel, ojos y vías respiratorias.
- No lavar el filtro: se satura con algas muertas y el agua sigue turbia a pesar del choque.
- Ácido cianúrico muy alto (más de 70–80 ppm): el cloro queda bloqueado. El choque no funciona bien: hay que renovar parte del agua.
Seguridad al manipular el producto
- Guantes de goma y gafas de protección.
- Ropa que no te importe manchar (el cloro decolora).
- Manipular en zona ventilada, lejos de niños y mascotas.
- No mezclar con otros productos químicos (ni entre distintos tipos de cloro).
- Guardar el producto en lugar fresco, seco y alejado de ácidos y combustibles.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces puedo hacer choque en una temporada?
Las que haga falta, pero si necesitas choques correctivos cada semana algo falla en el mantenimiento (pH, filtración, dosis de cloro diaria). Un choque preventivo semanal en verano es normal; choques de emergencia constantes indican un problema de fondo.
¿El choque elimina las algas verdes?
Las algas leves, sí, combinado con algicida y filtración continua. Si el agua ya está muy verde, hace falta un choque más fuerte, cepillado previo y posiblemente varios días de tratamiento.
¿Puedo usar lejía doméstica?
Solo si es hipoclorito sódico puro sin perfumes ni espesantes, y calculando que suele tener entre 3 y 5 % de cloro activo (no 15 %). Para la mayoría de usuarios es más práctico el cloro rápido de piscina con dosificación clara en el envase.
¿Por qué el agua se pone blanquecina tras el choque?
Es normal: son partículas finas de materia orgánica oxidada en suspensión. Sigue filtrando y, si hace falta, aplica floculante. Desaparece en 24–48 horas.
¿El clorador salino hace falta que choque manualmente?
En uso normal, el salino mantiene el cloro de forma continua y reduce la necesidad de choques. Pero tras tormentas, fiestas o si aparecen cloraminas, un choque manual sigue siendo necesario.
Llamada a la acción
Si no sabes qué dosis de choque necesita tu piscina, dinos los m³ del vaso, el estado actual del agua (cristalina, turbia o verde) y los valores de pH y cloro. Te indicamos el producto exacto y la cantidad para tu caso.


